Pensamiento zen del tipo “si un árbol cae en el bosque y no hay nadie cerca para escucharlo, ¿hace ruido?”. Este sofá me lo encontré en un bar del Raval de Barcelona. Durante años (calculo yo que serán años, por la erosión) cientos o quizá miles de culos han ido dejando su impronta sobre su superficie. Como una gota de agua que, cayendo repetidamente sobre la roca, acaba labrando en ella un hoyo, las nalgas han logrado tallar la forma de un culo en el sky (se escribe así, ¿verdad? DEBE escribirse así).

Culo-silla

¿Es este culo el culo de Dios? ¿El que todos los culos contiene y a todos representa? ¿La mezcla de todos los culos crea un culo prototípico? Lo digo porque siempre he pensado que todas las personas que abusan de las operaciones de cirugía estética en su cara acaban pareciéndose entre si. Convergen en una especie de rostro felino de rasgos semi-orientales. De la misma manera que si mezclas muchos colores acabas obteniendo negro, siempre he pensado que un exceso de operaciones de cirugía estética en la cara acaba revelando el rostro de Dios. ¿Estoy diciendo que Dios parece un travelo? Sí. Y al revés. Y también creo que ese sofá de sky esconde un culo de Bélmez.