Sí, amigos. El justiciero del cachondeo urbano ha vuelto a atacar en Barcelona. Observen:

CACHONDEO URBANO

Añadiendo una «S» a la placa de la calle ha convertido «Carrer del progrés» (calle del progreso) en «Carrer dels progres» (calle de los progres).

Acecha en la oscuridad, observa, analiza los elementos de que dispone y actúa, certera, sintéticamente. Subvierte el paisaje humano. Caga su broma y PUF: se desvanece como el vapor de una olla a presión. Es el justiciero del cachondeo urbano.

Un mito… ¡una leyenda!