CASTING, CASTING

Este domingo pasado veía en la Cuatro (perdón, en Cuatro. En Cuatro odian que les llamen “la Cuatro”). Pues eso, que echaban en la Cuatro el casting del programa “El Gran Quiz”. Y caí en la cuenta de que últimamente no hay programa de televisión que no incluya su casting. De hecho, he visto programas de los que me ha gustado más la parte del casting que la del propio programa. Un resumen picadito picadito de historias humanas de superación personal, decepción, alegría, triunfo y fracaso, para toda la familia. ¿Para cuando castings en los informativos y en los anuncios? Y en las series, en las retransmisiones deportivas, en la sección del tiempo… Y no sólo la preparación del programa. También el fin del programa. Cómo los concursantes vuelven a sus casas y progresivamente son olvidados por el público.

Y más aún: cómo se acaban los programas. Como desmontan los decorados y los presentadores se van a su casa y se toman un brandy junto a la chimenea. O cómo dan la noticia al equipo de un programa de que la cadena se los peta por falta de audiencia. Cómo los guionistas se van a casa rotos. El impacto en sus familias, en sus vidas privadas.

Y Truman acabó escapándose del plató.