WENDY, YA ESTOY EN CASA

Parafraseando a Jack Torrance, en su átona traducción española, sobre el rostro de un Jack Nicholson que se deshace en muecas:

Jack: ¡Ven aquí, Wendy!

Wendy: No me hagas daño, Jack

Jack: Wendy, querida, luz-de-mi-vida, no voy a hacerte daño. Sólo voy a machacarte la cabecita con este bate.

Y en el preciso instante en que el servidor actualizó el nuevo post, el scroll comenzó a chorrear sangre. Berto había vuelto a su blog.

Nota: El Resplandor, de Stanley Kubrick, que sigue siendo, a día de hoy, la segunda película de terror que más me ha acojonado en mi vida.