Yo ya llevo más de un año en televisión y sé que mi tiempo en ella se acaba. En nuestros días, los personajes televisivos duramos poco y nuestras carreras transcurren aceleradas como estrellas fugaces. En breve, si no han comenzado ya, se alzarán gritos que dirán “Berto es el pasado”, y el sempiterno “a mi me gustaba más cuando empezó” se convertirá en letanía de cientos. Pero me siento reconfortado por haber detectado a un nuevo valor que continuará mi trabajo con más fuerza y energía cuando yo ya no esté. Hablo, lo habéis adivinado, de Stefano:

STEFANO

Pude detectar su talento ya en su primer trabajo en televisión:

[youtube]http://es.youtube.com/watch?v=NbA2BjvCB1k[/youtube]

Volvió a sacudir los cimientos del periodismo de investigación moderno:

[youtube]http://es.youtube.com/watch?v=CCiklz95NLg[/youtube]

Y no dudó cuando hubo de abordar temas peligrosos:

[youtube]http://es.youtube.com/watch?v=UK3cAFVhtpI&eurl=http://brtvision.blogspot.com/[/youtube]

Gracias, amigo Stefano. Te lo mereces todo, compañero. Aún recuerdo la conversación que tuvimos cuando nos conocimos:

Berto: Stefano, conozco tu trabajo. Quiero que sepas que te admiro muchísimo.
Stefano: Gracias, Berto. Respeto tu forma de vida y lo que representas.
Berto: Quiero que trabajes para mi. Necesito un reportero indómito a la par que atractivo.
Stefano: Sólo pondré una condición: jamás me venderé, Berto. Has de saberlo.
Berto: ¿Puedo darte un abrazo de bienvenida?
Stefano: Somos hombres. Unas palmadas en el hombro han de bastar.