CRISIS

Paseando por el barrio he comprobado como ha aumentado el número de comercios que han tenido que cerrar. La crisis, supongo. Y sin embargo, ni veo ni recuerdo haber leído noticia alguna sobre el cierre de ningún banco. Es curioso, porque por lo poco que sé de la crisis tengo entendido que el principal detonante de la situación ha sido la codicia con que han especulado sobretodo las entidades financieras durante los últimos años. Sin embargo, lo primero que han hecho los estados ha sido intervenir en muchos de ellos para evitar su quiebra. Como no entiendo de economía, quiero creer que el estado lo hace para protegerme, ya que seguramente si leyera en el diario que ha quebrado mi banco me volvería loco y saldría a la calle con un AK-47 a matar gente. Aunque en realidad a mi, como a muchos, supongo, no me importa el banco, claro, sino mi dinero. En realidad creo que me encantaría ver como mi banco se va a tomar por el culo. Si me avisan con tiempo, llevaré el dinero a otro banco con mucho gusto. No pasa nada, no me une a él ningún vínculo emocional. Guardaré mi AK-47 para una mejor ocasión. En cuanto a las inmobiliarias, por lo que parece, han decidido que si la gente no compra pisos porque su precio es inhumano y alquilan como pueden porque el precio es inhumano también, la mejor solución no es bajar los precios para que compren o alquilen, sino esperar congelando los precios a que vuelvan a comprar. Ole sus cojones. Y por último, oigo decir últimamente que un factor importante en la crisis es su vertiente psicológica, que si dejamos de comprar porque tenemos la sensación de que hay crisis, empeoramos la situación. ¿Y si primero se van a donde pican los pavos (1) si se han pasado de listos y reducen sus márgenes de beneficio hasta un nivel lógico, y dejamos que mi vertiente psicológica me la gestione el psicólogo?

Crisis significa cambio, así que algo habrá que cambiar.

(1) Where the turkeys peck, la gran novela americana aún por escribir.