Ocurrió horas antes de finalizar el año 2008. Por razones que ahora no vienen al caso, si bien me permito señalar que no se trataba de tráfico de drogas, pasé bastantes minutos solo en un parking. Observé que había un preservativo usado en el suelo y lo fotografíe. Más allá había otro: lo fotografié también. Y un par más un poco más lejos. Y ocurrió que, de la misma manera que cuando acostumbras tus ojos a la penumbra y pasas de no ver nada a percibir todos los detalles en un segundo, constaté que aquel parking constituía la mayor colección de condones usados que había visto y seguramente veré jamás en mi vida. Hice muchas fotos, hasta que me dio asco y paré. Aquí os dejo un collage con algunas de ellas:

PARKING