O cómo un cartel mal enganchado puede proporcionarnos unos segundos de diversión gratis. He aquí el cartel:

CANBIA A REMAULT 1

Al que lo enganchaba se le corrió un poco el papelico, y quedo un poco comida la M. De modo que “cambiar” pasa a ser “canbiar”

CANBIA A REMAULT 2

Pero lo más importante es lo siguiente: Ahora la duda ya ha sido sembrada en nosotros. Así que cuando vemos esto otro:

CANBIA A REMAULT 3

Nos asalta la inquietante duda: ¿Es “Renault” o “Remault”? Y aquí, amigos, es cuando el suelo se hunde bajo nuestros pies.

P.D.: Si eres capaz de dejar la paranoia aquí y cambiar a otra cosa, aún estas sano. Si no, comienzas a tener problemas. O te acabas de fumar un porro, Amparo.