A Timothy Callahan le duele no haber ganado un Nobel, el premio que todo científico ansía. A pesar de ello, está a punto de convertirse en el primer viajero del tiempo. La máquina ruge, vibra y desaparece, rumbo al pasado. Sin duda, esto se merece un Callahan, el premio que todo científico ansía.

Autor: Rafel Barceló