El viernes pasado hallé en una pared de un local del Raval a don Miguel de Cervantes en forma de cara de Bélmez:

MIGUEL DE CERVANTES DE BÉLMEZ

Una vez más, mi labor nocturna de investigador del misterio había dado suculentos frutos. Preparé mi tablero de Ouija y me puse en contacto con él.
Ésta fue la conversación que mantuvimos:

Berto: Miguel, ¿eres tú?
Miguel: Sí, ¿y tú quien eres?
Berto: Berto, de Buenafuente.
Miguel: ¿Es tu apellido, como «de Cervantes»?
Berto: No, de Buenafuente, del programa de La Sexta.
Miguel: Lo siento, no la pillo. ¿Qué quieres?
Berto: ¿Qué haces en la pared?
Miguel: (gritando) ¡Lo que me sale de los cojones! ¿A ti qué te importa?

Esta fue su última frase. No pude lograr volver a ponerme en contacto con él. ¿Increíble, verdad?