Esta es la historia: El restaurante mexicano se vio obligado a cerrar sus puertas definitivamente y traspasar el negocio. Lo que pasó es que el imperturbable muñecote de mexicano gigante tocando el guitarrón que te da la bienvenida junto a la puerta iba incluido en el lote:

EL MEXICANO IMPASIBLE

Y ahí se quedó. Puertas cerradas al público y el mexicano día y noche con su guitarrón. Una imagen terrible de desamparo, soledad y mexicanidad. ¿Qué conclusiones podemos sacar de esta fábula?

1. Un muñeco gigante antropomorfo no es un juguete. Es una responsabilidad. No le abandones. Él nunca lo haría (más que nada porque no puede).
2. Un mexicano gigante con guitarrón siempre da la bienvenida. Aunque esté abandonado.
3. No se puede sacar conclusión alguna de esta fábula. De hecho, ni siquiera es una fábula.

Que tengan un buen día, e intenten no quedar encerrados en un comercio abandonado. Especialmente si son ustedes representaciones inanimadas de un ser humano estereotipado.