Ocurrió un viernes por la noche. Nos desplazábamos alegremente un grupo de amigos por la calle en dirección a un karaoke cuando advertimos en el suelo una extraña formación. Se trataba de un grupo de heces (de perro, a primer vistazo) acumuladas formando una especie de “media luna”. Os hablo casi de un hallazgo megalítico, dada la cantidad (generosa, familiar, homérica) y la disposición (trazando algún tipo de forma acaso ritual) de los mendrugos.

Para mayor extrañeza alguien había colocado una foto del President Montilla en el centro del conjunto arquitectónico, dotando al conjunto de un mayor halo de misterio y delirio. Una foto sacada del diario, perfectamente recortada, os lo juro.

Así que raudo me dispuse a inmortalizar el “bodegón” para compartirlo con vosotros, pero -¡ay!- quiso el destino que uno de mis compañeros, ebrio de emociones y alcohol, pateara las boñigas y las dispersara por la acera. No daba crédito a la actitud de semejante vándalo. Sin embargo, más tarde se disculpó, e incluso se ofreció a recomponer el conjunto, hecho éste que me congració con él y a la vez me repugnó enormemente.

Como no podía dejar pasar esta historia por no disponer de un documento gráfico, os he hecho un retrato robot con el Paint:

EL POST PERDIDO