Los Marx estuvieron a años luz. No han envejecido nada. Cuando vuelves a ver una de sus películas te das cuenta de que no sólo siguen siendo actuales, sino que siguen siendo vanguardistas. También es verdad que los números músicales en que no salen ellos los paso rápido.

Hoy me apetecía colgar en el blog alguna secuencia de los maestros y no tenía claro por cual decidirme. Al final opto por una que posiblemente no sea la mejor, ni la favorita, ni la más identificativa, pero como todo lo suyo, es cojonuda, y recuerdo que la primera vez que la vi me sobrecogió. Yo creo que es por que al ser muda, de repente, me hizo poner mucha más atención. Es de Sopa de ganso (Duck soup, 1933… ¡1933!). Harpo y Chico se visten igual que Groucho. ¡Y son todos iguales! Y Harpo y Groucho hacen de reflejo en un espejo inexistente. Poesía y comedia. Cuando bailan alocadamente con los brazos en alto es que me rompen:

No tengo favoritos entre los Marx, aunque confieso sentir una debilidad por Harpo.