El miércoles pasado di con mis huesos en la noble villa manchega de Almansa para dar cuenta de La Apoteosis Necia en el Teatro Regio de la localidad. Según me indicaron los simpáticos lugareños el día anterior había pisado aquellas mismas tablas la gran diva de la escena Concha Velasco. Observen el aspecto del templo que tuve el gusto de mancillar.

LOST IN ALMANSA

Pero…retrotraigámonos unas horas en el tiempo. Esa misma mañana, a unos 10 kilómetros de Almansa nuestra furgoneta se quedó sin agua y nos dejó tirados (tanto combustible fósil y los coches se acaban comportando igual que un caballo, lo mismo). Sin embargo tuvimos tanta suerte, tantísima suerte, fue tanta nuestra suerte, qué fuerte, ¡qué suerte tuvimos! que el coche se detuvo junto a un panel de SOS. Esta es la historia:

Llegó la grúa, el bolo se hizo (muy a gusto por cierto) y volvimos a Barcelona. El sábado tocaba ir a Palencia, al teatro Ortega, y de nuevo, antes que nosotros, nos precedía otro tótem patrio: Arturo Fernández.

Lina Morgan, no sé si estas en activo, pero voy tras tus pasos…¿notas mi aliento en tu nuca?

(ha sonado sucio)