La bombilla del salón se fundió hace unos días. Por fin, esta tarde, he podido arañar un rato para ir a por otra. Nada más sacarla se me ha resbalado de las manos. No llegó ni siquiera a ser enroscada. Queda aquí, para la posteridad, retratada junto a algunas pelusas: LA BOMBILLA EFÍMERA.

Original:

post-380a

Sandro Boticelli (1482-1484)

Copia:

post-380b

Berto Romero (2010)