No miento cuando digo que la temporada 2009-2010 de teatro de El Cansancio con «La Apoteosis Necia» ha sido la mejor de cuantas hemos vivido. Comenzó en septiembre del año pasado en Villablino, en una actuación (y unos días vividos allí) que recordaremos siempre. Hemos visitado numerosas ciudades y pisado teatros fantásticos, viajando dos fines de semana de cada mes, casi siempre lejos de Barcelona, donde habíamos permanecido durante casi tres años quietos en el Teatreneu.

Hemos creído adecuado acabar esta gira que ha sido tan especial para nosotros en Barcelona. En tres únicas citas, 1, 2 y 3 de octubre en el Coliseum. Y nos despedimos por un tiempo. No habrá más Apoteosis, como mínimo, hasta bien entrado el siguiente año. Aún no hemos decidido cómo continuará el teatro en El Cansancio. Y sea como sea, es un hecho que La Apoteosis comienza a despedirse ya.

Además, creo que el Coliseum es el único teatro de la ciudad que aún escribe en su fachada el nombre de los artistas con bombillas. El nombre en bombillas. Hablaré de esto más adelante en este blog, lo merece. La extraña fascinación que produce ver tu nombre escrito en bombillas. Edison, no eres consciente de cuánto hiciste por el ego de los artistas. En cuanto esté puesto iré a fotografiarlo, cómo no.

Por último, la foto que más me emociona de las tomadas durante toda la gira es, curiosamente, de un espectador. Fue hecha desde el patio de butacas, al final de la función. En ella, me despido de los asistentes lanzándoles besos. Su autor la envió a Captura:

besos_federico__alvarez_campos_captura«Besos», de Federico Álvarez Campos para Captura