La web Cuanta razón se ha hecho eco del twitterjuego que me inventé el otro día. Se trataba de que los followers me hicieran llegar insultos hacia mi nariz bajo el hashtag #bertonarizotas y yo les daría respuestas ingeniosas para que las pudieran usar  los que, como yo, ven alterado su equilibrio corporal a causa de un apéndice olfativo generoso. Estos son algunos de los resultados:

Gracias por valorar la cosa. Intentaré llevar a cabo más movidas de estas en twitter. A ver qué se me ocurre. De momento un #bertonarizotas2 está al caer. Cuando encuentre un rato libre.

Y recordad, niños narizones: No os dejéis acojonar por los graciosillos de la clase. Por muy grande que tengáis la nariz, vuestro cerebro pesa más. Usadlo.