Público – Persona, animal o cosa (18/06/11)

Perseguir al alcalde Gallardón hasta la puerta de su casa e increparle junto a su familia no fue una buena idea. Zarandear, tirar objetos y marcar con spray a diputados que intentaban entrar al Parlament tampoco. Coincidimos casi todos en que el arma más poderosa de “eso” que nació el 15M era su profunda convicción no violenta, tras la cual nos abanderábamos en masa con la feliz ilusión de provocar “a lo Ghandi” una reacción en los políticos. Y coincidimos también en que esta semana muchos se han (nos hemos) podido sentir decepcionados al intuir que las protestas de los indignados podían estar derivando hacia líneas más agresivas.

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