Público – Persona, animal o cosa (07/01/12)

Esperábamos a la pediatra en el box de urgencias del hospital de Sant Pau en Barcelona. Se me ocurrió sacar uno de los guantes desechables azules que asomaba de un dispensador. Lo hinché y anudé para que pareciera una ubre de vaca y con ella le expliqué un cuento a mi hijo, para entretenerle y calmar así su llanto. Cuando entró la doctora le expliqué lo que había hecho. Amablemente, pero de forma sincera y sin ocultar su preocupación, me explicó que por ella no había ningún problema, pero que en breve, al ritmo de los recortes que estaban experimentando en el hospital, quizá tendría que reprender a otro padre que quisiera hacer lo mismo. Ambos reímos sin ganas la ocurrencia sin gracia.

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