Sé que lo que voy a decir es raro, impopular y puede ser interpretado de muchas maneras, desde el onanismo salvaje a la locura, pasando por el egocentrismo, pero me ocurre. Me pongo un poco.

20120421-131811.jpg Que no cunda el pánico. Cese la lapidación. Un poco muy poco, sí. Pero reconozco en mi travestismo a una mujer fea y hombruna, a la que sin embargo no puedo evitar encontrarle un punto. Un puntito, algo marranete del rollo “a las 5 de la mañana con cuatro copas”. La amiga fea a la que en un momento dado catacrocker. Mira, qué quieres que te diga.