Sábado. Comida familiar en un restaurante. De primero, pica-pica variado. De segundo, a escoger, entrecot (hecho, muy hecho, poco hecho o al punto) y merluza. Un 90 por ciento de los asistentes escoge entrecot. Casi todos eligen “al punto”, que es la manera de decirle al chef que lo haga como le salga de los huevos. Aunque descubrimos que los hace todos así. Bien, acabado el festín, una señora de mediana edad comienza a recoger las sobras de entrecot de todos los asistentes hasta hacerse con la siguiente montaña de carne en su plato. Llama al camarero y le pide que se lo envuelva para llevárselo a sus perros.

carne perros

La hija de esta señora, con evidente inquina, señala que es probable que durante la siguiente semana el menú en su casa consista en canelones, macarrones con carne picada y albóndigas.