Público – Persona, animal o cosa (09/01/11)

Estoy en la panadería, comprándome un cuasán, cuando la dependienta, que anda mirándome con curiosidad de entomólogo desde que he entrado, acaba de decodificar por fin mi cara y me suelta, “oye, ¿tú no salías con Buenafuente? ¿Cómo te llamabas? recuérdame tu nombre”. Y yo: Berto. “Eso era, Berto. Ya hace tiempo que no sales, ¿verdad?”. “No, no, continuo allí cada noche”, respondo. La dependienta arruga el morro, el dato no le cuadra. Breve silencio incómodo. De golpe, siento una especie de iluminación y entiendo lo que ocurre. “¿Hace mucho que no ves el programa?” pregunto. “Pues sí, tienes razón. Hace mucho que no lo veo”, admite. Me voy de la panadería saboreando un cruasán metafísico. Para esa telespectadora en concreto he dejado mi trabajo. No existo. Porque ella no me ve.

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