No soy muy dado a celebraciones, los que me conocen ya lo saben. Más que nada porque, para mí, poder trabajar en esto un día más ya es un triunfo clamoroso, y no soy de marcarme retos ni metas. Pero aún siendo así, creo que está bien parar un momentito para hacer balance. Porque pasan cosas.

Cosas como que hemos acabado la campaña de navidad en el Coliseum de Barcelona. 12 funciones (en la promo decíamos 10 porque quedaba mejor, ya nos perdonaréis la mentirijilla) acompañados por unos 10.000 espectadores. Tres de estas funciones colgando el cartel de “agotadas las localidades”. Y con un cariño y un calor como hacía mucho que no sentía en un teatro.

Gracias. Hoy es día de reyes y por eso lo dejo escrito esta mañana: para que quede constancia de cuál ha sido para mí el regalo de estas navidades.

Gracias también a mi gente de El Cansancio y a mi oficina de management MPC por el buen curro que se han pegado. Seguimos! Próxima parada: Murcia.

Y el Lagarto sigue recuperándose, no os preocupéis. Está bien. Bueno, como acostumbra a estar él, ya me entendéis.