Público – Persona, animal o cosa (29/01/11)

Una de las primeras cosas con las que fantaseé desde que tengo uso de imaginación es con la llegada a la Tierra de una civilización extraterrestre amigable. No dudo que el visionado quizá un tanto prematuro de “ET” y “Encuentros en la tercera fase” ayudó algo a formar esta ensoñación. Pero sea mía o inseminada por Steven Spielberg, arraigó con fuerza en mi cabeza, donde se ha hecho fuerte. Unos cuantos años más tarde, y aún habiendo conocido ya a alienígenas menos amables en el cine y la televisión, aún sigo deseando no morirme sin conocer un Alf o un Starman. Al principio se trataba más de un morbo curioso, pero con el tiempo he conseguido descifrar el porqué de esta necesidad. Y lo descubrí el sábado pasado mientras estaba barriendo el piso.

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