Mi amigo Xavi Tribó y yo seguimos obsesionados con la figura y la obra de Antonin Fajardo. Este fin de semana nos lo hemos pasado juntos, rebuscando entre todos los ejemplares de “El Escrutador” que conservamos en nuestro archivo seleccionando, recortando y disfrutando de nuevo con su trabajo.

FAJARDO, ANTONIN

No somos los únicos que admiramos el genio de Fajardo. Sin ir más lejos, así opinaban de Antonin en el diario La Voz de la Opinión:

«Con la cuchilla de su verbo, Antonín Fajardo afeitó a la sociedad sin la espuma de los escrúpulos ni el aftershave del clientelismo, dejando a menudo pequeños cortes en los que goteaba la sangre del fracaso, sin que nada pudieran hacer los trocitos de papel higiénico del falso talento. Y odiaba las metáforas.»