El bar Firabar, en la Plaça de la Fira de Cardona es un microcosmos complejo, retroalimentado y bizarro. No visitéis el pueblo sin deteneros en él. Habitado por varias generaciones de lo mejor y lo peor del pueblo y alrededores, y regentado por el gran Toni, padre de todos, ha sido durante muchos años mi segunda residencia. El Firabar cuenta con una mitología y un lenguaje propios. Y en mi última visita fui informado del último terremoto Firabar: caras de Belmez en el váter.

Sí, amigos. El Firabar está siendo reformado. Y el proceso ha dejado a la vista algunas humedades. Aquí estamos Toni, las humedades y yo:

firabar belmez

Durante las últimas semanas, una de las actividades lúdicas más celebradas en el Firabar es ir a buscar imágenes en las humedades del váter. Toni me confesó haber encontrado lo siguiente: Jesucristo, la virgen, un rostro malvado, tipo Satán, un conejito y los siete chacras de la vida envueltos en un saco cerrado. Yo no veía una mierda. Sin embargo, tras un rato en este santuario de la birra empecé a ver todos y cada uno de los elementos escondidos en la mancha del váter, incluso más: algún personaje Disney y un primo de mi madre que vive en Alicante. Y de camino a casa veía caras escondidas en todas partes. Un ejemplo, en el asfaltado de una calle:

rabo belmez

Es un gran rabo, ¿que no?