Público – Persona, animal o cosa (24/01/10)

haitibaixa

Este pasado verano, durante mis vacaciones, experimenté un terremoto de 6.9 grados en la escala Richter en la localidad de Shimoda, en Japón. Me despertó a las 5 de la mañana el constante balanceo de la habitación durante unos interminables 20 segundos. Conejito ante faros de coche, ni siquiera fui capaz de decidir si debía ponerme a gritar o no. Tras el temblor contemplé el paisaje en calma desde la ventana de mi hotel. Ni una alarma sonando, ni una farola caída. Simplemente el agua de una enorme fuente balanceándose de un lado a otro, derramándose por los lados de la misma como el consomé en un tazón que ha sido agitado fuertemente.