Híbridos

Quien puso este cartel encima del otro lo hizo con toda la intención, o sin darse cuenta, que son las dos maneras (además de yendo un poco borracho) que hay en la vida de hacer grandes cosas. Y ha creado un simpático híbrido, uno de los sueños de la humanidad de todos los tiempos. Crear híbridos está en nuestro adn. A la mínima ocasión, en medio de una conversación, fantaseamos con crear híbridos: “Pues a la Marisa, que es muy guapa, le pondría las tetas de la Juana”, o “Ojalá tuviera el culo de Jesús Vázquez, aunque yo sólo para enseñarlo “. Normalmente este tipo de pensamientos te hacen acabar perdiendo el mundo de vista y acabas diciendo gilipolleces.

Perder el mundo de vista. Esto me hace pensar en una anécdota que me explicó un amigo: En su instituto había un chaval que sacaba muy buenas notas, muy estudioso, un cerebrito. Del mismo modo, era tímido, no muy popular y las relaciones sociales no se le daban bien. Alguien de su misma clase, hablando de él, dijo: “Este tio, para estudiar y hacer exámenes y eso, muy bien. Pero en la vida real, tú lo bajas con un helicóptero en una selva llena de leones y seguro que no sobrevive”. Aquí perdió el mundo de vista. Yo diría que es más vida real hacer un examen en el instituto que la selva esa que te has sacado de la manga.