La gente se cree que los que nos dedicamos a la risa vamos por ahí partiéndonos el ojal con cualquier tontería que vemos y poco menos que con la churra fuera (los varones humoristas, en este caso). Y no es verdad para nada. Somos personas sensibles. Incluso diría que a veces demasiado sensibles. Te diré que hasta sensitivas y todo. Tipo la enana de Poltergeist. Yo noto cosas. Sí, sí, del rollo paranormal. Me siento atraído por los lugares que ocultan un pasado tenebroso y/o tormentoso. Sin ir más lejos, en la bonita localidad de Bagá, me encontré con una casa que me transmitía unas vibraciones muy características. Os he preparado un vídeo sobre mis experiencias. Experiencias en la que decidí llamar…

¡¡LA CASA DEL TERROR!!