Hace ya más de tres años acudí a Madrid con mis compañeros de El Cansancio para representar allí por primera vez La Apoteosis Necia. Por Catalunya había hecho ya un cierto público pero Madrid era un reto lejano y misterioso. Desconocido y anónimo, a escasos meses de comenzar mi andadura televisiva, armado de valor e ilusión aparecí un viernes por la noche en la Sala Galileo, a eso de la una de la madrugada, creo recordar. Logramos compartir aquella mítica sala con 11 personas de público, 5 de las cuales venían con nosotros y siendo 2 de ellas camareros de la sala. El bolo fue…bueno, el bolo fue. Se hizo lo que se pudo con las escasas energías de que se disponían, pero me marché/nos marchamos con la sensación de no haber estado realmente en Madrid, o haber estado levemente, pese a haber vivido ya una primera vez en ella.

Con el tiempo, las ganas y la necesidad de volver a Madrid se han hecho casi inaguantables. El trabajo en la tele me ancla al polígono, y cuesta muchísimo encontrar un hueco en que todo encaje para poder visitar a los amigos que hay allí, me consta que cada vez más numerosos  y por desgracia desatendidos.

Por fin, este viernes, represento de nuevo con mis amigos de El Cansancio La Apoteosis Necia en Madrid, en el Teatro Compac, en la Gran Vía, ese Broadway castizo. Por primera o segunda vez, no sé qué decir, pero con el profundo deseo de veros la cara en persona. Volvemos con ganas. De Madrid a…Madrid.

Info bolo