Un escaparate:

moda dickens

Yo siempre he supuesto que un maniquí debe hacerme sentir envidia de su hermoso aspecto y debo querer vestirme como él. Que conste que no voy a entrar en si la ropa es buena o mala, bonita o fea, que yo para esto no tengo criterio y me visto para no tener que ir desnudo. Pero con este par sólo sentía la necesidad de ir a buscarles un plato de sopa caliente o un bocadillo de mortadela.