Volvía a escuchar hace unos días «My baby just cares for me», de Nina Simone. En mi caso, se trata de una de esas pocas, poquísimas canciones, que por mucho que la escuche no consigo aburrir. Lo bonito de los genios y las obras maestras es que son inmortales (*) y las redescubres una y otra vez. Precisamente, esta mañana he encontrado en youtube esta versión en directo que la grandísima Simone hizo de su canción más conocida en el Festival de Jazz de Montreal. Sorprendente, hipnótica y nueva. Madre mía.

(*) Y también Drácula, ese pálido hijoputa.