Público – Persona, animal o cosa (25/02/12)

He experimentado un terrible bajón esta semana cuando se ha sabido que los neutrinos superlumínicos que observó el experimento OPERA podrían deberse a un cable mal apretado. ¡Un cable mal apretado! Pero bueno, esto está en el escalón más bajo de la pirámide del glamour científico. Nos retrotrae a estadios muy primigenios de la evolución tecnológica. Es un destrempe parecido al efecto que se produce cuando el informático te suelta “¿has probado a reiniciar?” y  al hacerlo, el error desaparece. Celebras que la normalidad se haya restablecido, pero maldices en voz baja que lo haya hecho de una forma tan prosaica. Un cable mal apretado en el acelerador de partículas es un gatillazo en toda regla en la gran orgía de la ciencia del futuro.

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