Cada vez que veo una escena como esta:

NO PUEDO EVITARLO

Me imagino un restaurante de alienígenas gigantes que se alimentan de seres humanos, y mentalmente recreo la imagen de los platos conteniendo los restos de cadáveres de personas a la parrilla, alguno a medio comer, otros reducidos a mondas carcasas de hueso, rechupeteadas, con pedazos de carne cocida aún por repelar.

Uy, perdón. Soy consciente de que este es un blog eminentemente humorístico. Por ello os añado este final para la escena:

Uno de los alienígenas se tira un pedo.