El jueves pasado presenté Buenafuente (La Sexta). Y resulta difícil de digerir. Andreu Buenafuente, el mejor comunicador del país, inauditamente generoso, como es él, decide dejarme su coche por un día. Y con la inconsciencia de quien se sabe estar viviendo un sueño acepto el reto. Sin pensarlo un segundo. Con la ilusión, los nervios, el peso sobre las espaldas y las ganas.Y eso es lo que pudisteis ver el jueves. Acelerones, frenazos, alguna rascada y un motor revolucionado. Hay un momento de todo el programa que me encoge el estómago. Son los primeros 30 segundos de este video:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=hoD2hwnKQlY[/youtube]

La entrada en el plató.

Mientras repaso fragmentos del programa, reviviendo el calor del equipo que me arropaba con ilusión e inquietud, experimento la extraña sensación de estar viendo a otra persona. A veces me gusta, a veces me decepciona. Pero hay algo que me satisface de él: me transmite que se está divirtiendo.

Andreu me dijo antes de empezar: “Todo es un juego”. Y jugué.

Gracias por este regalo de cumpleaños, amigo. Hace que la espada jedi de hace 5 posts parezca un triste fluorescente a pilas.

BERTO-FERMI

Con Fermí, una vez acabada la grabación.