Venga Monjas son esa preciosa rareza del humor, esa llaga en la boca que no puedes dejar de tocar con la lengua, ese accidente en la cuneta de la carretera al que no puedes dejar de mirar. Durante años han ido llenando la red de una mierda extrañísima y singular, un néctar destilado de ideas enfermizas y aberrantes. Y este mes de diciembre, como si celebraran un particular fin del mundo que no ha de llegar, los David Lynch de nuestro humor se ponen en las manos de dos jóvenes y talentosos realizadores y nos sorprenden de nuevo con dos piezas muy maduras, muy perturbadoras, profundas y extrañas. No sé si se les puede llamar humorísticas. Son algo distinto. Son dos reflexiones sobre el oficio del cómico, agrias y descarnadas.

El primero es este cortometraje del cineasta Carlos Vermut. Un puñetazo en el estómago. El frío te cala en los huesos. Don Pepe Popi.

En el segundo, escrito y dirigido por Marc Crehuet, los Venga Monjas ponen en cuestión su universo creativo y la comedia en sí misma. Una especie de 8 ½ vengamonjiano.

Vaya llufa nos han colocado en la espalda el Xavi y el Esteban. Vaya broma.

Andreu me dijo que le gustaba la idea de reunirnos en un teatro para Navidad. Yo le dije que echaba de menos la improvisación con él en los platós. Juanjo Millás le dijo a Andreu para acabar una conversación que “Nadie Sabe Nada”. Y a su vez, esta fue la última frase que dijo Andreu en nuestro último programa de televisión. Sea, pues, Nadie Sabe Nada.

Un ejercicio de improvisación sin red a cuatro manos con el único comediante con el que podría hacerlo sobre un escenario: exacto, el Andreu. Él dice lo mismo de mí. Y ahí que nos arremangamos. Hora y media de tuya-mía y tiqui-taca delante del público. Muy arriesgado y muy difícil, pero también muuuy divertido. Aquí tienen más info. Será un honor recibirles.

Mi hijo me ayudó a envolver un regalo.

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Él decidió cuándo había suficiente cinta adhesiva.

Todos los que tenemos niños buscamos como locos productos que les satisfagan y a la vez nos gusten a nosotros, más que nada por que vamos a tener que disfrutarlos (o sufrirlos) cientos de veces. Y si no, que levante la mano quien no haya escondido determinado disco infumable de canciones infantiles, le haya quitado las pilas a un juguete insoportablemente estridente o haya destruido tal o cual dvd. En el caso contrario se sitúa este libro-disco, que OS RECOMIENDO muchísimo desde ya:

Rolf & Flor, o Flor & Rolf si lo preferís, ya que nos encontramos ante un libro-disco reversible, en español e inglés, cuenta la historia de un niño y una niña con vidas paralelas que se acaban encontrando el uno al otro. UNA DELICIA ABSOLUTA. El Sargent Pepper’s de los discos para niños. Yo he hecho la prueba con mi hijo, en una situación DEFCON 1, atrapados en un atasco, con hambre y sueño, y disfrutó como si no hubiera un mañana. Y también nosotros, sus padres. Me atrevo a decir que algunas canciones, como la dedicada a los helados o la del cactus son auténticos himnos para toda la familia. Corred a por él, hacedme caso. No cobro por hacer este anuncio, me sentiré pagado con la felicidad de vuestros hijos o hijas (toma ya, ésta última ha ido directa al hígado, ¿eh?)

Aquí os dejo la web del libro: ROLF&FLOR y la de sus autores, mis queridos Pinker Tones

y el enorme Gallardo.

¿Recuerdan “Padre, el último mono”, la guía definitiva para padres primerizos? Pues hemos hecho un George Lucas, es decir, ahora traemos la precuela:

La guía definitiva sobre el sexo en todas sus variantes. Conozca todos los secretos del sexo de la mano de especialistas en la materia (a nivel usuario). Como siempre, con vocación de servicio público: orientado a hombres y mujeres de cualquier inclinación sexual con el propósito de que aprendan algo sobre tan espinoso asunto a la par que se echan unas risas.

Vean a sus responsables, entre los que me cuento, en persona viviente y palpitante hablando del nuevo incunable:

Una nueva obra fundamental de la literatura de El Terrat y Planeta.