Público – Persona, animal o cosa (29/10/11)

Recuerdo cuando los presentadores de los informativos avisaban a su audiencia cuando las imágenes que iban a emitir eran “fuertes”. Por supuesto, cada vez que oía a un presentador soltar la frase “lo que van a ver a continuación puede herir su sensibilidad” agudizaba mis sentidos y me tensaba como un gato para no perderme detalle, pero en el fondo agradecía su consideración.

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El otro día encontré este single de Adriano Celentano:

Sin entrar en su música, me parece muy grande la imágen de hecho polvo resacoso que ha querido transmitir. Joder, voy a comprarme el single de este tio, que está muy roto.

Por fin un medicamento efectivo contra la adicción a la heroína.

Público – Persona, animal o cosa (22/10/11)

Lo peor que puede pasar en una relación, del tipo que sea, es que una de las partes le pierda el respeto a la otra. En un trabajo, en la pareja o entre amigos, la pérdida del respeto es la antesala de alguna desgracia. Yo recuerdo habérselo perdido a las agencias de calificación internacionales cuando supe que, en 2008, en plena crisis financiera, se habían estado dedicando a conceder sus famosas letras (de la triple A a la triple C) sin responder a criterios realistas (éticos ya sería pedir demasiado). Se ocuparon de favorecer sus propios intereses y los de los especuladores de los entramados subprimes. Solo dos días antes de que Lehman Brothers quebrara y fuera intervenida,  Standard & Poor’s, Moody’s y Fitch le estaban dando aes mayúsculas a tutiplén.

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