PANORAMA SINGAPUR

Hallé este cartel colocado en un descansillo de las escaleras de un hotel.
No tuve huevos de ir a ver qué era “Panorama Singapur“. Porque seguramente sería el nombre de un anodino salón de actos, o una conferencia de una multinacional, o un ágape para trajes y corbatas. Y ése debía ser el nombre que había ideado el artista, o el loco, o el “ambas cosas a la vez”, encargado de bautizar los eventos o estancias del hotel.

Y confieso que no tuve huevos de ir a ver qué era “Panorama Singapur” porque nunca podrá estar a la altura de lo que yo me imaginé leyendo su nombre. Y paso de que la realidad me estropeé una buena paja mental.