Este fin de semana pasado no he tenido internet en casa. Bueno, técnicamente no tuve conexión a la red el viernes y el sábado (1). El ADSL se escoñó de algún modo que no entiendo y llamé al servicio técnico. Esto ocurría el viernes a las 21:00, recién llegado a casa de un rodaje intensivo de  la segunda temporada de «Zombis» (2). Llamo al servicio técnico y, muy amables, me abren una incidencia. Me dicen que se solucionará en un intervalo de tiempo de entre 24 y 48 horas y me dan otro número de teléfono, uno especial para que consulte cómo va la cosa pasadas las primeras 24 horas. Ok.

Al día siguiente a la misma hora llamo al teléfono especial. Es un menú-robot que me pide que ingrese el número del teléfono de casa. Una vez hecho  me escupen fuera del sistema. Informa que ese número sólo está operativo si hace menos de 3 meses que te has dado de alta la línea en esa compañía. Vuelvo a llamar al número del día anterior y se lo comento. Allí me indican que es cierto, que ese número es sólo para clientes recientes, pero que en mi caso se activará a las 48 horas de dada de alta la incidencia. Ahí yo me clavo y se produce el siguiente diálogo:

– ¿Me está usted diciendo que el teléfono para consultar el estado de mi incidencia se activará cuando haya acabado el plazo dentro del cual ustedes resolverán  la incidencia?

-(breve silencio) Sí.

– Pero entonces nunca podré llegar a usar ese número, ¿se da cuenta?

– (silencio incómodo) Sí. ¿Puedo ayudarle en algo más?

– No, nada, nada. Buenas noches.

– Buenas noches.

He de decir que solucionaron el problema muy rápido y el domingo recién levantado ya tenía conexión. Y también una bonita historia que contar.

(1) He pasado 2 días sin conectarme a la red y no me pasó nada. Incluso diría que me encontraba un poco mejor.
(2) En TNT los viernes a medianoche. No se la pierdan, amigos.