Perdonad que siga hablando de “snacks” (1) pero he vuelto a vivir una experiencia traumática con ellos (2). En esta ocasión se trató de una bolsa de “papa delta original” (3).

PATATAS 2

Un nombre que sería fabuloso para un Santo Padre. Bien, llevaba unos segundos devorando papas deltas con fruición. Su sabor me parecía tan artificial como delicioso. Era como lamerle los pezones a un Nexus 6. Veamos en detalle un original papa delta:

PATATAS 2

Y de pronto…zasca! (hoy me siento retro, ¿qué pasa?) me hallé a mi mismo masticando a Andy&Lucas:

PATATAS 2

Y aquí fue cuando me enfadé muchísimo porque, NUNCA, JAMÁS, y esto es de lógica (y opino que es algo que un patatero debería aprender en primero de patatería), NUNCA se debe hacer el cromo del mismo tamaño que la patata:

PATATAS 2

Encabronéme en grado mil. Y un ratito más tarde se me pasó el enfado.

(1) en su acepción de aperitivos salados, no de meretrices.
(2) ¿cómo? ¿qué la anterior no fue traumática? ¿quien te dice a ti que
mí no me traumatiza cualquier cosa? Mi psique es delicada cual ala de
mariposa.
(3) Esta vez no he emborronado la marca, me arriesgaré a que los
matones de “papa delta original” me den mi merecido. Me siento audaz.