Hoy, revisando fotos, he encontrado ésta, de un chiringuito frankfurt-hamburguesería, no recuerdo dónde.

Perros Calientes. Cualquiera podría pensar que se trata de la traducción literal del inglés “hot dogs”, pero no. Todo el mundo sabe que aquí se dice “perritos calientes”, y no PERROS CALIENTES, que suena a lo que suena: jadeos, pintalabios, lengua fuera y echar el nudo. Además, el propietario lo sabe, porque en el cartel de precios se puede leer claramente “perritos calientes”. En la pizarra, perritos, pero en el cartel gordo, no. Allí ha usado la carta del sexo animal, apelando a la imagen mental de perros copulando para abrir el apetito de los transeúntes.

Hmmm, perros calientes, arf arf, me apetece uno.