Tomando una cerveza en un bar. Bajo los ojos hacia la mesa y me encuentro con esta inscripción:

RAMBO CHABELI 1

Rambo Chabeli. Y allí me los imaginé a ambos, el otrora poderoso y ya ajado héroe de acción y la siempre sorprendente hija mayor del binomio Preysler-Iglesias (cuyo lugar de privilegio en mi corazón ha sido ocupado, sí amigos, por su descacharrante hermana Tamara Falcó). Y allí debieron estar, tomando una decadente cerveza, sellando su amor, ocupando el espacio donde ahora yo me sentaba, horas o tal vez minutos antes que yo.

RAMBO CHABELI 2

– ¡No siento el corazón, Dios mio!

– Es como súper fuerte nuestro amor, ¿no? O sea…