Pocas tradiciones hay que no me salte, y esta es una:

 

Como siempre, el de la Pastisseria Climens de Cardona.  Por cierto, que este año alguien me ha dicho que las instituciones iban a legislar sobre lo de incluir unas figuritas dentro del roscón, para evitar que nadie pueda atragantarse. Quizá prohibiendo su inclusión o aumentando la seguridad, colocándoles unas señales luminosas o alarmas, o que sobresalgan por fuera del roscón para saber dónde están. Si esto fuera cierto, que no lo sé, porque lo oí durante una conversación post-comilona, medio taja, y tampoco lo he corroborado, me gustaría que se legislara también sobre mi pene. Porque alguna vez me lo he pillado con la cremallera al cerrar demasiado apresuradamente tras orinar y quizá habría que ir prohibiendo las cremalleras o poniéndome un funcionario en casa para que me ayude a extraérmelo de mi bragueta.