Un gran reto, sí señor. ¿Cómo hacer para no quedar en las fotos como habitualmente quedamos? Es decir, como un cruce entre un zombi y un maniquí con parálisis facial. Si eres de esos que siempre queda bien, no sigas leyendo: no lo entenderías.

Bien, siempre intento ayudar. Os explico: Yo he optado por adoptar las posturas más falsas e incómodas posibles. Os muestro un ejemplo:

SALIR NATURAL EN LAS FOTOS 1

Ante un imbécil retratado así es difícil saber qué pensar. Te cuesta creer que ha adoptado una postura tan rabiosa conscientemente así que tiendes a pensar que es una pose natural. Te sorprendes de que esa pueda ser una pose natural, de tan forzada que parece, y empiezas a elucubrar sobre qué clase de persona es la de la foto. Al final no llegas a ninguna conclusión pero te has echado un ratillo dándole al coco.

¿Y no es bonito eso? Y más barato que las Gameboys esas que venden ahora para estimular el cerebro.

Hablando de Gameboys…

SALIR NATURAL EN LAS FOTOS 2

¿Cómo ha envejecido, verdad? Te cae en un pie y te desgracia.