En un restaurante:

SÓLO CUSCURROS

Foto: elguionistaquehacefotos

Cesta de pan con sólo cuscurros (así les llamamos en mi familia). ¿Simple casualidad? ¿Plan maligno? ¿ O divina bendición? Me explico: 

En lo referente a su relación con el pan puede dividirse a la población mundial en dos grandes grupos. Siendo objetivos y realistas existe una rotunda diferenciación anterior: los que tienen pan y los que no. Pero siendo frívolos, me refiero a los que gustan del cuscurro y los que no. Los que no gustan del cuscurro viven una vida placentera, acostumbran a ganar casi siempre. Los que no, por contra, viven en una lucha permanente con sus compañeros de mesa. Si hay más de dos, el drama está servido, ya que una barra de pan estándar sólo cuenta con dos cuscurros. 

Resulta evidente que este modo de diferenciar a la población mundial es un tanto cogido por los pelos. No le llega ni a la sombra de los zapatos al método universal de corte que segmenta a la raza humana de forma brutal desde el principio de los tiempos (entendiendo como principio de los tiempos a partir de que se inventó el cacao en polvo): Colacao contra Nesquik. Esa sí que constituye una falla que bien podría llevarnos algún día a una nueva guerra civil (1). Pero ese será tema para otro post. O no.

(1) Second Civil War: The soluble cocoa’s battle

P.D.: ¿Tu padre también hace una cruz con el cuchillo en la parte inferior de la barra antes de cortarla?