Estas plantas viven (¿viven? ¡viven!) en mi balcón:

SUPERVIVIENTES 1

No se lo he puesto fácil. De hecho, se lo he puesto difícil. Han sido arrinconadas y olvidadas, obligadas a pasar penurias, sed, hambre y privaciones, por mi dejadez. Y sin embargo, han vuelto. Han emergido de entre sus restos, cual ave Fénix (Félix, que decía uno de mi pueblo). No sé de qué “marca” son. Algunas fueron plantadas hace años, otras son oportunistas. Todas ellas se han ganado el derecho a continuar en esa mierdaza de ecosistema que es mi balcón.

Este milagro de la vida, comenzó hace unas semanas. No recuerdo exactamente el día, creo que coincidió con una visita a un centro telúrico de poder de Sant Just Desvern, del cual, acaso, vine cargado de energía vital.

SUPERVIVIENTES 2

Sea por acción humana, divina, catódica o alienígena, esas plantas han vuelto a la vida. Se merecen una ración de tierra fresca y abono.

Este finde.